
Si alguna vez ha salido de paseo en su auto, sabe bien la importancia de saber hacia donde va. CBC está de viaje y aunque hemos estado de viaje por ya más de 50 años, es importante que mantengamos el blanco en frente de nosotros. ¿Por qué existimos? ¿Por qué hacemos lo que hacemos? La respuesta a estas pregunta es crucial para mantener nuestra meta final en mente. En CBC, nosotros hemos tratado de cumplir el propósito bíblico que leemos en Hechos 2, queremos convertirnos en el tipo de Iglesia que Dios toma en cuenta, una iglesia que guía gente a convertirse en seguidores completamente entregados a Cristo.
Han pasado casi dos milenios desde que Dios escogió doce hombres ordinarios para revolucionar el concepto de la palabra comunidad. Estos audaces hombres le pusieron pies a la fe y alas a la oración, pusieron el mundo de cabeza e introdujeron a la historia a un nuevo tipo de comunidad.
Dios tenía en mente una familia espiritual, íntimamente conectada con Él y el uno con el otro; tener una familia con una fuerza incontenible al lado del poder incuestionable del Espíritu Santo, y así crear la posibilidad de una cultura transformada y completamente devota a Cristo.
Dios quiere tejernos a cada uno de nosotros en el tejido del concepto de la comunidad; Él quiere que exploremos el gozo y la vida que fluye al compartirse con la iglesia, y descubrir como Dios nos predestinó a ser parte de una comunidad que no se puede detener y con una fuerza capaz de transformar a cada sociedad en el planeta. ¡Es la iglesia en una nueva luz!
Sencillamente, nuestro propósito y misión es guiar gente a convertirse en seguidores completamente entregados a Cristo.